Déjame matar tu soledad con la piel de mis caricias,
para que olvides los vacíos de los momentos que duelen,
y sientas como te arranco el aire mal respirado,
déjame ser el sustento del silencio de tus miedos,
para beberme las lagrimas que llueven en tus adentros,
y que el temor sea un recuerdo yermo en la ausencia,
déjame estar en el rincón secreto de tus daños silenciados,
para esperarte y cubrirte en la coraza de mis cariños,
y que el dolor se agote en la fuerza del consuelo,
déjame darle la ternura suficiente a tu corazón marchito,
para que se derramen de nuevo las sonrisas en tu sangre,
y la angustia se destierre a la tierra del olvido,
déjame clavarme en el centro de tus males,
para derrotar la tortura que alimenta tu desgana,
y que sufrir sea antes, o no sea,
déjame si necesitas que me entregue hasta ser tuyo,
para gritar de la mano lo doliente de los momentos callados,
y cerrar las heridas que te tienen encerrada,
déjame quererte hasta que puedas quererte,
para que sepas que tu eres la razón de todo,
y abrazarte hasta romperme,
y romperme hasta que entiendas
que sin ti no entiendo nada,…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario