Salpicados de gotas
que lloramos por dentro,
envueltos en silencios,
¡Insaciados de sentimientos!
Nos dijimos adiós.
Cruel esquivo al que la vida nos sometió...
En una absurda mascarada,
devorábamos al tiempo,
y el tiempo,
vengativo,
nos devoró.
11 de marzo de 2010
Ferrer, Marcelo D (Adiós)
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Mmmmm...ese adiós es para mi...B
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